La noche es de oro y plata. En el silencio augusto
en que flota el aroma de las brisas inquietas,
hay románticas notas de armonías secretas
que portan la nostalgia de un ensuefto venusto...
¡Mágica está la noche de los brunos poetas!
...Pero ésta noche llora mi espíritu infausto
y entre los mudos nichos de mi pateón adusto
me parezco al macabro fantasma de sus grietas...
Junto al frío cadáver de una virgen ya inmoble,
de la hija postrimera que perdió mi Esperanza,
velo en un antro fúnebre en que la Muerte danza..,
...Poco á poco paréceme que alza su busto noble
la muerta del ataúd; ¡vive la amortajada!
La palpo y ¡oh delirio! ¡Mi ilusión está helada!