Despiertan en mi alma nostalgias de Francia.
Una señorita arranca del piano
las notas de un vals de seda elegancia
de Francisco Popy, el ritmo lejano...
¡Oh amiga romántica de lírica mano!
tú avivas la llama de mi adormida ansia,
ansia que no sé si es un suelto vano
que ha de morir luego como una fragancia.
Invita ésa música, invita a París;
invita á libar la miel de una boca
perfumada y roja, con rojez de lis.
Pero no te enfermes, ilusión, si evoca
tus nostalgias Popy. Mientras, vive ilesa,
que al fin has de ver tu ideal francesa.