Adivinativos fueron los varones
de Galilea, cuando los dexó
nuestro Maestro, mas sus coraçones
non se turbaron punto más que yo.
Por mí sabidas vuestras estaciones,
vuestro camino, el cual me mató;
e así non cansan las mis afliciones,
aunque si vuestro era, vuestro só.
Faced agora como comedida,
non me matedes, mostradvos piadosa;
façed agora como fizo Dios
e consoladme con vuestra venida;
cierto faredes obra virtüosa,
si me valedes con vuestro socós.