Si el pelo por ventura voy trocando,
non el ánimo mío, nin se crea;
nin puede ser, nin será fasta cuando
integralmente muerte me possea.
Yo me vos di e, non punto dudando,
vos me prendiste e soy vuestra pera;
absoluto es a mí vuestro grand mando
cuando vos veo o que non nos vea.
Bien merçedes vos ser mucho amada;
mas yo non penas, por vos ser leal,
cuantas padezco desde la jornada
que me feriste de golpe mortal.
Sed el oliva, pues fuestes la espada;
sed el bien mío, pues fuestes mi mal.