Amor, debdo e voluntad buena
doler me fazen de vuestra dolor,
e non poco me pena vuestra pena,
e me atormenta la vuestra largor.
Çierto bien siento que no fue terrena
aquella flamma nin la su furor
que vos inflamma e vos encadena,
ínfima cárcel, mas çeleste amor.
Pues, ¿qué diré? remedio es olvidar;
mas ánimo gentil atarde olvida,
e yo conozco ser bueno apartar.
Pero desseo consume la vida;
assí diría, sirviendo, esperar
ser qualque alivio de la tal ferida.