Skip to content
1518–1580

- XLVIII -

Hernando de Acuña

Después que a César el traidor de Egipto dio la cabeza que el peor quería, encubriendo las muestras de alegría, en público lloró, como está escrito.

Y Aníbal, cuando al imperio aflito vio que Fortuna desfavorecía, rióse entre la gente que plañía, encubriendo un dolor que era infinito.

Así a veces el ánimo, cualquiera pasión que siente, so contrario manto cubre con vista alegre o lastimera; por do, si alguna vez, yo río o canto,

es por querer, con el placer de fuera, encubrir mi secreto y triste llanto.

Cookies on Poetry Cove

We use cookies to remember your language preference and — only with your consent — to learn how Poetry Cove is used. You can change your mind any time.
- XLVIII - · Hernando de Acuña · Poetry Cove