Skip to content
1518–1580

- VIII -

Hernando de Acuña

Como vemos que un río mansamente por do no halla estorbo, sin sonido, sigue su natural curso seguido, tal que aun apenas murmurar se siente;

pero si topa algún inconveniente rompe con fuerza y pasa con ruido, tanto que de muy lejos es sentido el alto y gran rumor de la corriente:

por sosegado curso semejante fueron un tiempo mis alegres días, sin que queja o pasión de mí se oyese; mas como se me puso amor delante,

la gran corriente de las ansias mías fue fuerza que en el mundo se sintiese.

Cookies on Poetry Cove

We use cookies to remember your language preference and — only with your consent — to learn how Poetry Cove is used. You can change your mind any time.