Skip to content
1518–1580

- LXXXIV -

Hernando de Acuña

Pensando en su ganado, a la ribera del mar, y no de amar, Silvano estaba seguro, porque el triste no pensaba que en él toda su fuerza Amor pusiera,

cuando vio a una pastora que pudiera, con sólo la hermosura que alcanzaba, hacer que, cuando el sol se nos mostraba más claro, muy oscuro pareciera.

Quedó el pastor de sólo aquesta vista herido de la muerte que aquí pinto, con lágrimas los prados él bañando, diciendo: «No hay sujeto que resista,

pastores, a mi mal, porque el distinto que tengo se me va, triste, acabando».

Cookies on Poetry Cove

We use cookies to remember your language preference and — only with your consent — to learn how Poetry Cove is used. You can change your mind any time.
- LXXXIV - · Hernando de Acuña · Poetry Cove