Musas italianas y latinas,
gentes en estas partes tan extraña,
¿cómo habéis venido a nuestra España,
tan nuevas y hermosas clavellinas?
O ¿quién os ha traído a ser vecinas
del Tajo y de sus montes y campaña?
O ¿quién es el que os guía y acompaña
de tierras tan ajenas peregrinas?
Don Diego de Mendoza y Garcilaso
nos trajeron, y Boscán y Luis de Haro,
por orden y favor del dios Apolo,
los dos llevó la muerte paso a paso,
el otro Solimán, y por amparo
sólo queda don Diego, y basta solo.