Prelado de tan alta perfección
que supo en un aplauso, en un festín,
congregar en su casa un Serafín
cercado de tan alta relación
Jamás tenga en su cargo disensión,
ni entre sus frailecitos vea motín,
ningún hijuelo suyo sea ruin,
y los críe en su Santa bendición.
Llena esté la cocina en la sartén,
y siempre el refectorio abunde en pan;
que bien merece fraile tan de bien.
A quien el Sacro Bago se le dan
regir la casa Santa de Belén,
y que yo se la quite a Solimán