Decid los que tratáis de agricultura
en este valle umbroso y desabrido:
¿qué fruto del deleite habéis tenido
que no se os torne luego en amargura?
Del gusto y del regalo y la dulzura
¿qué espinas y qué grano habéis cogido
que no salga nublado y revenido
del silo de la triste sepultura?
Del mal terreno y mala sementera
¿qué se puede segar, sino sospecha,
disgusto, confusión, remordimiento?
El alma siente ya desde la era
cómo ha de abaratar de la cosecha
agosto seco, de eternal tormento