Quiero buscar reparador abrigo
bajo mi antigua y olvidada tienda,
que intervenir en la social contienda
no es honor para mí, sino castigo
¿En dónde, en dónde están los que conmigo
se aventuraron en la lid tremenda?
Dejando voy por la escarpada senda,
uno tras otro, al deudo y al amigo
Fue nuestra vida atormentada y triste,
amargo el pan y la labor penosa;
pero el templo que alzamos aun subsiste.
Y una voz inefable y misteriosa
me dice ya: «Con tu deber cumpliste
Tienes derecho a descansar Reposa»