Cuando la brava ausencia un alma hiere,
se ceba, imaginando, el pensamiento
que el bien que está más lejos, más contento
el corazón hará cuando viniere
Remedio hay al dolor de quien tuviere
en esperanza puesto el fundamento,
que al fin tiene algún premio del tormento,
o al menos en su amor contento muere
Mil penas con un gozo se descuentan,
y mil reproches ásperos se vengan
con sólo ver la angélica hermosura.
Mas cuando celos la ánima atormentan,
aunque después mil bienes sobrevengan,
se torna rabia, pena y amargura.