Esta fuente, que ves, líquida Aurora
de esmeralda, y cristal, de plata, y flores
tiene mucho de sol, pues de colores
adorna el pecho y la cabeza a Flora.
Azis con ella comparada llora,
cual si recientes fueran sus dolores,
todas destilan penas, esta amores,
que Celia con sus ojos la enamora.
Ni su licor se agosta, ni se invierna
su margen; relación del Paraíso,
por ser, en todo lo apacible, eterna.
Aunque en ella más ciego se mirara,
o bien con ojos de águila Narciso
su loca sed. con justo ardor, templara.