Skip to content
1584–1645

Soneto amoroso

Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

O dulces, frescas aguas, transparentes, que vuestra claridad a Celia hurtaste, cuando otra vez mis glorias murmuraste, haciéndote dicho entere las gentes.

Si acaso, río ufano, acaso sientes mi mal, y vos, o flores escuchaste mis quejas, y algún tiempo acompañaste vergonzosas mi fe con las corrientes.

Decid, pues sois testigos, este río a mí, y a Celia todo en un momento no representa con dibujo raro: Murmurando decís a favor mío,

que a ella se parece en movimiento, y a mí tan solamente en el ser claro.

Cookies on Poetry Cove

We use cookies to remember your language preference and — only with your consent — to learn how Poetry Cove is used. You can change your mind any time.