Volver quiero a vivir a trochimoche,
y ninguno me apruebe ni me tache
el volver de privado a moharrache,
si no lo ha sido todo en una noche.
Mesa y caricia, y secretillo y coche
trueco yo a quien me sufra y me emborrache,
y ruéganme con este cambalache
los que saben decir «aroga» y «zoche».
Con la fortuna el ambicioso luche,
y a los malsines y a la envidia peche,
y para otro mayor ladrón ahúche;
que yo, porque la vida me aproveche,
por si hay algún bellaco que me escuche,
tanto estaré contento cuanto arreche.