Bujarrona Penélope, ¿qué puto
te dio nombre de casta, pues tenías
muy gentiles capones que comías
estando ausente tu marido astuto?
A fe que no lo hallara tan enjuto
si el comer te faltara cuatro días.
¡Dura necesidad, si tú porfías,
los cuernos pondrá Poncia al mismo Bruto!
Son todas las mujeres principales;
pero, si alguna su virtud desprecia,
necesidad le obliga a casos tales.
No le dieron dineros a Lucrecia,
que, ¡vive Dios!, a dalla cien reales
ella fuera más puta y menos necia.