Convirtiose este moro, gran Sevilla,
perseguidor de todos tus linajes,
pues por sólo empatar hábitos, gajes
pagaste a su estupenda tarabilla.
Hoy te prefiere el resto de Castilla
quien hizo de tu honor tantos potajes,
aloque de Moisés y Bencerrajes,
esto por raza, eso otro por astilla.
En Belli cabe moro y cabe hebreo;
en Puebla, sinagoga con mezquita;
presume de lección por galileo:
testigo es Polión, lengua precita,
de cuando fue su abuelo, el idumeo,,
pastilla ardiendo por la ley escrita.