Claro y sagrado Sol, que con la viva
lumbre del alto Júpiter serenas
las turbias nubes, las tinieblas llenas
de espanto, ¿viste Ninfa más altiva?
Luna, gloria y honor de la cautiva
gente del llanto, cuyas altas penas
alivias cuando tu beldad ajenas
del cielo, ¿viste Ninfa más esquiva?
Santa madre de Amor, lumbreras bellas,
fieles amigas del silencio eterna,
¿contemplasteis belleza más divina?
Claro Sol, Venus bella, Luna, Estrellas,
¿oísteis nunca mi lamento tierno
que no os mueve pasión ni agravio indina?