Skip to content
1534–1594

- LXIII -

Francisco de la Torre

Solo, y callado, y triste, y pensativo, huyo la gente, con los ojos llenos de dolor y de llanto, los serenos ojos huyendo que me tienen vivo.

Allá queda mi espíritu cautivo penando su pasión; y ello, ajenos de su primer amor, los bellos senos humedecen, llorando su hado esquivo.

Yo, que aguarde la luz de su belleza, dentro del alma lleva el golpe fiero, y allí me sigue donde voy su ira. Gran bien quito a mis ojos; y el primero,

por quien llora mi alma su dureza, es ver la pena que en su rostro mira.

Cookies on Poetry Cove

We use cookies to remember your language preference and — only with your consent — to learn how Poetry Cove is used. You can change your mind any time.
- LXIII - · Francisco de la Torre · Poetry Cove