Si lo que el alma me revela, cuando
Filis, contemplo la divina y rara
beldad al mundo más que el cielo clara,
que adoro ardiendo y reverencio amando,
con el acento doloroso y blando
que me quejo de ti significara,
parara el Sol, las fieras humillara,
arrebatara el cielo contemplando.
Mas como el rayo de tus bellos ojos
otras tinieblas amanece ahora
en el que fue mi ocaso oscurecido,
silencio eterno esconde el que te adora,
a quien los rayos de tu Oriente rojos
encubren nubes de perpetuo olvido.