Skip to content
1581–1658

- XXXIII -

Francisco de Borja y Aragón

Donde quiera que voy llevo conmigo este desvío, que jamás me deja; y contra lo que el tiempo me aconseja, llevo en el alma cómplice, y testigo.

Mas no puedo llamarle mi enemigo; porque este bien, que con razón me aleja, es procurado, del deseo queja, y es conseguido, queja del castigo.

No hay suerte, ni contraria, ni oportuna, por que el brazo de Dios, constante y fuerte, no le dejó el suceso ver ninguna. Con esto se camina hasta la muerte,

y entre esta presunción de hado, y fortuna, sólo en morir hay buena o mala suerte.

Cookies on Poetry Cove

We use cookies to remember your language preference and — only with your consent — to learn how Poetry Cove is used. You can change your mind any time.