Es la vida del hombre alegre carga,
que dulcemente lleva nuestro engaño,
y es más estrecho, y más amigo el daño,
cuando es la vida más prolija, y larga.
Es la separación triste, y amarga,
y dulce el lazo, que duplica el año,
y cuantos más, ofende el desengaño,
si el fin le acorta, que el amor le alarga.
Cuanto más tiempo la raíz encierra
el árbol en el suelo, se despide,
con mayor resistencia de la tierra.
Con esta misma el alma se divide,
y del antiguo nudo fe destierra
del cuerpo anciano, que salir le impide.