Si lloró Fili, o si juró, pregunto.
¿Qué te mueve a inquirir si verdad jura?
Que yo en ti, pues contemplas su hermosura,
más que interior, curiosidad barrunto.
Silvio, el más cuerdo, que llegó tan junto
al daño, si cuidarle no procura
huyendo, cuando apela a su cordura,
suele quedar en la ocasión difunto.
Y así pues ves, que sigue los perdidos.
el que a su afecto la licencia alarga,
admite los ejemplos, y los ruegos.
Huye de lo que aprecian los sentidos;
que aunque el entendimiento amor lo encarga,
él, apremiado gime, y ellos ciegos.