Aquí la juventud gallarda, y fuerte
reposa humilde en brazos de la tierra;
y entre estos blancos mármoles encierra,
su ser la vida, y su poder la muerte.
Aquí el amor, porque el dolor acierte,
le presta el arco, y con errada guerra
del triste día, en que el placer destierra,
con piedra negra se notó la suerte.
Apenas los umbrales de la vida
pasó la edad con presuroso vuelo,
y del común aplauso la esperanza.
Cuando cruel estrella inadvertida
robó su gloria a la fatal mudanza,
y al grave sentimiento su consuelo.