Yace helado cadáver insepulto,
aquella Reina, que entregó sus yerros
a la violenta furia de los perros,
que informe dejan el hermoso bulto.
Aquella de Israel tirano culto,
autora de sus robos, y destierros;
los más plebeyos fúnebres entierros
pudo envidiar su postrimero indulto.
¿Esta es aquella Jezabel hermosa?
La admiración del pueblo repetía,
mirando la cabeza, pies, y manos.
Esta es aquella fiera poderosa,
responde el cielo; que llegó su día,
como llega, aunque tarda, a los tiranos.