Deshechos muros, animadas piedras,
que así callando, amenazáis a Roma,
y vuestra injuria coronada asoma,
con verdes lazos de ambiciosas yedras.
¡O sacro honor! que en la fatiga medras,
venciendo al oro, y al precioso aroma,
que el justo aprecio en el incendio toma,
y tú en el ocio en crédito desmedras.
Admire tu piedad al caminante,
tus prendas guarde el Africano suelo,
Cartago ilustre, ejemplo de mudanza.
Si fue vencer a Roma honor bastante;
porque subiste a penetrar el cielo,
y a dar a sus estrellas la venganza.