Aquí reposa un singular Poeta,
por la gracia de algunos solamente,
que hicieron más rumor entre la gente,
que Mahoma en Arabia con su seta.
Fue comenzando, despreciada geta,
que nace de un arroyo en la corriente;
después osada hiedra, que insolente
desprecia el olmo, que enlazado aprieta.
Mudo de oficio, y libros, y forzado
de lo poco que el nuevo le valía,
trocó por el de cómico su estado.
Ninguno el arte propio le admitía,
que como de verano fue nublado,
cada cual de su haza le desvía.