¿Inadvertido humor, en qué pensabas,
pues los piadosos ojos ofendiste,
que a España velan, y cerrar quisiste
el paso a la piedad, que le negabas?
Quien pudiera jamás pensar, que errabas,
si ve de la cabeza que corriste,
de humor ere humor, pues no entendiste
la pena, o la desdicha que intentabas.
Ya muestras tu engañoso atrevimiento,
sin duda quieres parecer valido,
sin ver tu altura, y peligroso asiento.
Detente, que por vano, y presumido
pudieras merecer de corrimiento
el mismo ser, y nombre que has tenido.