¡Ay!, que considerar el bajo punto
del estado mortal al alma hiere,
mas del tal peso alienta y la requiere
alta contemplación de su trasunto.
Pero, con esto, el Gran Rector conjunto
aquel tributo contrapuesto infiere
do, no con celo tanto, el bien se quiere
cuanto a la humana parte el mal va junto.
No sé si, al sostener la fatigosa
vida, fuera mejor falso juicio,
con que el dolor se engaña y no se siente,
o si sentir en todo toda cosa,
con tal daño del alma y perjuicio,
es más alivio a la pasión doliente.