Dejad ya de seguir el paso incierto
del militar honor, y aquel cuidado
de igualar al abuelo celebrado,
y en paz tomad, Señor, seguro puerto.
Ya vuestro sol va al occidente cierto,
de dolencia y afán y años cargado,
¿qué esperáis? Romped ya el embarazado
camino, y escoged el más abierto.
Harta gloria habéis dado a nuestra España
con el valor y la real largueza,
que sin igual en vos conoce el suelo.
Creed que no será mejor hazaña
vivir con vos de hoy más, y dar al cielo
parte de vuestras obras y grandeza.