Vos celebrando al son de noble lira,
insigne Soto, vuestra dulce pena,
del Dauro la ribera tenéis llena
y el verde bosque, que de vos se admira
Yo aquí, do Amor en mi dolor conspira,
solo en esta desierta, ardiente arena,
rompo mis ojos en profunda vena
y el gran Betis en mi mal suspira.
Dichoso vos, que en luz de inmortal fuego,
de vuestra Fénix renováis la gloria,
que no podrá cubrir niebla de olvido.
Yo, mísero, sin bien, herido y ciego
avivo de mis males la memoria,
desesperado y nunca arrepentido.