Regando enciendo todo, ardiendo baño
con triste humor, prolijo, el campo abierto,
y mi afán canso, y lloro sin concierto,
y el llanto con suspiros acompaño.
Esperanza y razón mi injusto daño
causa; esta y aquella al fin desierto
me tiene de salud, y tan incierto,
que con el bien y con el mal me engaño.
Voy como sombra pálida, y cuitoso
doy gemidos, y asombro el bosque oscuro,
que tarde en lasa y honda voz responde.
En tanta confusión, do estoy medroso,
una luz se me ofrece y ardor puro
distante, pero cerca se me esconde.