Sosegado está el mar, selvas y prados,
la hoja y flor su pompa muestra al cielo,
la noche vi rompiendo aprisa el velo
sus caballos herir negros y alados.
Scintia deja los campos plateados
de un transparente y cristalino hielo,
resplandecían del señor de Delo
los orientales rayos colorados.
Cuando otro sol más puro de occidente
veis donde asoma serenando el día,
la imagen oriental descolorando.
Y dijo. Eterna luz sola y ardiente
sufrid en paz la hermosura mía
que más clara que vos se va mostrando.