Aquí donde entre montes raudo mueve
su corriente caudal tajo dorado;
aquí donde las aguas se han trocado
en blanca espuma, como blanca nieve.
Aquí, lugar dichoso, aquí de debe
cuanto de honor y gloria el cielo ha dado
el número escogido y consagrado
que el sabio humor de la Castalia bebe.
Aquí por celebrar la cruda historia
del desamor de Alisa en dulce canto,
describieron tu mal, Aliso mío.
Consagran esta peña en tu memoria,
y al son del amoroso y triste llanto
el suyo acrecentó el soberbio mío.