Monte de Drago muy temido y fuerte
donde virtud se encierra milagrosa
cuya prudencia y mano milagrosa
al enemigo hace que despierte.
Bien es que tal varón en todo acierte
pues no le falta en ser perfecta cosa
y cante de la trompa sonorosa
por singular destino y buena suerte.
Traer a la memoria lo pasado
paréceme ser cosa impertinente
pues de presente es tal vuestro servicio.
Basta que el Señor vuestro se contente
de quien siempre seréis remunerado
el quinto cielo siendo os muy propicio.