Un triunfo en muerte es tal guisa perfecto
y un don del cielo en hombre mortal dado
de vos es gran razón que sea estimado
enderezando a Dios vuestro concepto.
En memoria tened a aquel su electo
del mismo Dios y de su Rey amado
y pues de tal varón sois engendrado
haced que al uno y otro seáis adepto.
La fe tened contino y el servicio
de vuestro Rey Señor en vuestra mente
herejes compeliendo con braveza.
Porque Su Majestad os acreciente
en cargos de milicia en ejercicio
pues hay en vos prudencia y fortaleza.