Ora en la dulce ciencia embebecido,
ora en el uso de la ardiente espada,
ora con la mano y el sentido
puesto en seguir la caza levantada;
Ora el pesado cuerpo esté dormido,
ora el ánima atenta y desvelada,
siempre en el corazón tendré esculpido
tu hermosura y tu ser entretallada.
Entre gentes extrañas, do se encierra
el sol fuera del mundo y se desvía,
duraré y permaneceré de esta arte,
en el mar, en el cielo, y en la tierra
contemplaré la gloria de aquel día
que mi vista figura en toda parte.