En la pared de cierto templo viejo
está una imagen hecha sin primor,
destajo del pincel de Blas pintor,
a costa de la Iglesia y del Concejo;
con un letrero puesto allí, bermejo,
de letra grande escrita alrededor:
«Esta obra Mandó Hacer Aquí el Señor
Teniente Cura, Juan de Busto el Viejo».
Mas Gil no consintió que el rubicundo
letrero sin reproche se prosiga
sin que el Concejo al menos se nombrase;
ved cuales son las cosas de este mundo,
que nunca falta un Gil que las persiga,
como a esta no faltó quien la enmendase.