Hoy deja todo el bien un desdichado
a quien quejas ni llantos no han valido;
hoy parte quien tomara por partido
también de su vivir ser apartado.
Hoy es cuando mis ojos han trocado
el veros por un llanto dolorido;
hoy vuestro desear será cumplido,
pues voy do he de morir desesperado.
Hoy parto y llego a la postrer jornada,
la cual deseo ya más que ninguna,
por verme en algún hora descansada.
Y porque con mi muerte mi fortuna
os quite a vos de ser infortunada,
y a mí quite el vivir, que me importuna.