Tiempo vi yo en que amor puso un deseo
honesto en un honesto corazón;
tiempo vi yo, que agora no lo veo,
que era gloria, y no pena, mi pasión.
Tiempo vi yo que por una ocasión
dura angustia y congoja, y si venía,
señora, en tu presencia, la razón
me faltaba, y la lengua enmudecía.
Más que quisiera he visto, pues Amor
quiere que llore el bien y sufra el daño,
más por razón que no por accidente.
Crece mi mal, y crece en lo peor,
en arrepentimiento y desengaño,
pena del bien pasado y mal presente.