Estas lágrimas vivas que corriendo
van publicando lo que el alma calla,
son una diligencia sin pensalla
que en mi favor está el dolor haciendo
Quien llora está atreviéndose temiendo,
vencido de su pena por no dalla;
tomo el llanto a su cargo el declaralla;
nadie la dice y él la está diciendo.
Vos podréis descifrar algún suspiro
sin que yo pierda el nombre de callado;
mas palabra no oiréis de mis enojos,
pero tendré, por fuerza, cuando os miro,
remitido el deciros mi cuidado
a la lengua del agua de mis ojos