Juraré que os amé todos mis días
antes de ser posible conoceros;
cuanto bien quise hasta llegar a veros
sombras fueron de vos y profecías.
Pasé, buscándoos con las ansias mías,
ídolos que a vos sirven de luceros;
de fuego en fuego acrisolé el quereros,
y al fin hallé sin vida a mis porfías.
Podéis vos con vos misma persuadiros,
pues de las perfecciones, las más puras
hasta llegar a vos fueron ensayos;
a servir aprendí para serviros;
derívanse del sol las hermosuras;
sol adoraba el que adoró sus rayos.