Skip to content
1844–1914

Soneto

Constantino Gil

Yo confieso, Señor, que es gran pecado este de amar el fruto prohibido; pero tú sabes bien que no he cedido sino al caer sin fuerzas, hechizado.

Tú, que mi corazón habrás mirado, podrás haberlo visto arrepentido Yo no pequé, Señor, perdí el sentido y al cobrar la razón me vi manchado.

Flaca es la pobre carne que me diste Torpe el alma también, pues no refrena al bruto que por cárcel le pusiste, débil lazo a las dos las encadena

todo es débil, Señor, así lo hiciste, ¿cómo vas a imponer fuerte la pena?

Cookies on Poetry Cove

We use cookies to remember your language preference and — only with your consent — to learn how Poetry Cove is used. You can change your mind any time.
Soneto · Constantino Gil · Poetry Cove