Traigo mi bolsa llena, por si acaso,
de bolitas de nácar cristalinas,
de lápices pastel y cartulinas,
y el unicornio blanco del Parnaso.
Pompitas de jabón, lazos de raso,
esmeraldas y jades, serpentinas,
confetis de colores, golondrinas
y mil sonrisas grandes de payaso.
Y una sirena rubia, cascabeles,
campanitas azules, sonajeros,
lenguas de colibríes, oropeles
y de la mar marina dos veleros
¡Ya giran sin cesar los carruseles
en mi bolsa de ensueños lisonjeros!