Lo que con más desvelo solicito
el Hado alguna vez ha permitido,
mas parece que luego arrepentido,
el ser piadoso tuvo por delito.
Y borrando el decreto que había escrito
en este al hielo siempre endurecido
suelo que a la salud sepulcro ha sido,
el término a la vida le ha prescrito.
Para que el polvo que agitó animado
sin dejarle gozar descanso cierto,
de unos en otros Climas arrojado.
Si quisiere tomar tranquilo puerto
en la Patria que tanto ha deseado,
aun no tenga quietud después de muerto.