Siguiendo a Fabio y adorando a Lisi,
de Fortuna y Amor probé los daños,
de una y otra esperanza los engaños
examinar con experiencia quise.
Quien más seguras posesione pise
al fugitivo curso de los años
deberá más costosos desengaños,
propio escarmiento ajeno error avise.
Fabio del filo atroz arrebatado,
Lisi de los rigores defendida,
demostrativamente han confesado.
Que tanta adoración sólo es debida
al inmutable ser que anticipado
el premio da que a merecer convida.