¿Cómo tienes noticia tan profunda
del derecho civil, Teodoro mío?
Dilo, así Dios te dé un barbero pío,
que esa prolija barba arrase o tunda.
Antes, oh Fabio, las navajas hunda
varón barbado, insigne barba crío;
que en mí el saber, como en Sansón el brío,
en este pelo trágico se funda.
¿Esto es posible? Oh grato a los incultos
saturno, si en las barbas de Teodoro
el fruto que en un largo estudio pones,
bróteme doctas cerdas cada poro;
mas niega este secreto a los cabrones
que aspirarán a ser jurisconsultos.