Fili, en tus ojos mi atención respeta
(antes adora) aquellos altos fines,
que, ya su vaga luz tiendas o inclines,
muestran furor de indignación secreta.
Así el tirano en pálido cometa,
que horrendo vibra prodigiosas crines,
donde rayan sus lúcidos confines,
amenazas y estragos interpreta.
Mas pues ya la piedad vence al destino,
y el mismo horror en la severa lumbre
descubre al justo ostentación propicia,
anúncienos tu rostro mansedumbre;
que nunca por benigna la justicia
se contrapuso al disponer divino.