Dejan las musas arcos y vihuelas,
para oír el correo, que sobre el pelo
crespado trae con alas un capelo,
y en los talones alas por espuelas.
«Manda Juno (les dice) que echéis telas;
que está pobre de sábanas el cielo;
demás que, fabricado de cerbelo,
ociosas no están bien nueve mozuelas».
Ciñen sus ruecas, y los husos tuercen
con blandos dedos, y los elocuentes
labios el aristoso lino mojan.
De parcas quedan poco diferentes;
pero, por Dios, que es bien que las recojan,
y el día que no hilaren, que no almuercen.